jueves, 23 de abril de 2009

De las cosas del querer

Últimamente no estoy tan prolífica como quisiera me falta un halo de creación. Dicen que cuando tienes "el músculo" ocupado suele ocurrir eso.
Me gustaría poder escribir un hermoso poema de amor y sentimiento que expresara lo que siento. Pero me falta la étapa mala y el estar mal.
La verdad que podría pensar en algunos finales para hacerme sentir mal. En eso sí que me puedo quejar, últimamente las formas de terminar no me han gustado. El que una persona te quiera no se puede forzar, ni obligar pero que te respete...Sí, me puedo sentir mal sólo por eso: las cosas tienen que terminar como entre damas o caballeros causando los daños colaterales mínimos. Pero los finales malos, los deshecho y los aparco porque por el final de un libro se pueden adivinar los párrafos que no has leído y darte cuenta que tal vez no valía la pena comprarlo. De hecho agradezco que me lo mostrasen, porque todo velo adherido se cayó con él.
El amor es algo étereo, que la gente entiende de distintas formas, es un vaso multicolor en el que cada uno elige el suyo. Y dependiendo del que elijas podrás conjugar o no las distintas formas de beber.
Yo siempre elegí el color intenso, tremendista, el que hacía que cuando bebías por su lado te salieran burbujas por la boca, te embargaba el cerebro y hacía que lo simple fuera doble y que pensar en dos fuera algo natural. Igual que me costaba elegir el color, me costaba despegarmelo de la boca, necesitaba una "rasqueta" para poder quitar los trozos adheridos, y que el viento volviera a rozar mis labios para quitarme su sabor y su color ya adherido a mi piel. Hace unos meses, lo reconozco, desee terminar con los colores tirar el vaso y utilizarlo como guillotina de mis venas, dejando que la sangre fluyese por entre mis venas cual Madame Butterfly dolorida y pensandolo, ahora, vuelvo a dar las gracias a Dios por mis verdaderas amigas y porque sé que me quiere y que me ha hecho más fuerte. Por hacer que al recordar eso, me sienta como una idiota, porque el último libro con el final "desajustado" no me ha quitado las ganas de seguir leyendo, aunque pensé que sería así, y tampoco me ha quitado las ganas y las ansias de volver a sentir mis venas ardiendo al mirarte. En la ópera Elixir del amor de Donizetti Nemorino dice: " no pido más, no pido. Se puede...Se puede morir de amor!" sería precioso morir de amor y como decía Cela maticemos: para mí, sería precioso morir haciendo el amor!

3 comentarios:

  1. Pues para no estar inspirada te salio una bonita descripción de lo que es para ti el amor.. yo también me apunto a morir haciéndolo.. saludos

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  2. no he conseguido nunca acabar bien... sería bonito pero ya sabes las boleras y los dramones somos todo uno...

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  3. estoy muy deacuerdo con la cancion y con l que suscribe estas lineas.... y si seria una bonita forma de morir... con esa cara de placer que te queda despues de un buen sexo!!!!

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