viernes, 12 de marzo de 2010

Viaje

Hoy estoy un poco triste, la verdad: echo de menos a Turi. Cuando he llegado a casa no estaba besándome, saltando...Me siento un poco culpable y es que este fin de semana nos vamos a separar yo me marcho a este lugar. A él lo he dejado con unas amigas, con los perros de ellas, mi amiga para consolarme anoche me decía: tranquila, si va a estar como si fuera un niño y se fuera de campamento. Podeís reiros quién gusteís pero es que Turi me tiene ganada, no hay explicación para ello pero...lo quiero.
Espero pasarlo bien, voy tal cual a desconectar, sin esperar en el mensaje de envío un mensaje de llegada...Y en este momento me viene a la mente un poema de Jorge Boccanera, que me parece ideal en mi reflexión. Aquí lo pongo:
"Envíos
Todo lo que se da llega a destiempo.
No existe otra manera.
Entre el ojo y la mano hay un abismo.
Entre el quiero y el puedo hay un ahogado.
Un país que asoma su cabeza deforme en una
carta
y va a darse a destiempo, nada es lo que
esperabas.
y lo que llega envuelto en papel de regalo se irá
sucio de odio.
Bailamos entre los escombros de una cita.
Dibujamos una taza de café en el desierto.
Vivímos de sumar y de restar:
lo que te da el amor, lo que te quita el miedo.
Al final nos entregan los huesos de un perfume.
Aún así persistimos.
En alguna montaña vive un pez resbaloso.
Entre números rotos se desliza una estrella."
Buen fin de semana y sed buen@s!

3 comentarios:

  1. ¡Qué pedazo de capullas estáis hechas!!!!
    Pasadlo muy bien, el lugar y la compañía lo merecen por ambas partes.
    (Y si es necesario...no seas tan buena)

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  2. joerrrr... vaya sitio!!!!...porlo ue leo , no vas sola???, pues hale disfrutalooo y sin reservass!!!!

    besicos desde esre rincon de la mancha

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  3. ojito con el sitio. A nostras no nos han tratado peor en ningún sitio. Te cuento sólo la entrada para que te hagas una idea, reservamos habitación con cama de matrimonio, cuando llegamos entró la pakirrota delante porque yo me despisté y cuando entro ya tenía la llave de la habitación y cuando me vió la japuta de recepción dijo, espere y nos cambió la habitación por una con dos camas y ni quejas ni hostias, que no tenía otra habitación. Si estábamos sólas. Y no te cuento más, pero no fue lo único que nos pasó. No vuelvo a Totana ni atada.

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