miércoles, 6 de octubre de 2010

Ridiculeces

Ayer ví a mi amigo C., en frente de donde estaba él hablando con la de la papelería estaba su coche: en doble fila, en marcha, con la música puesta y con las llaves puestas.
Me extrañó que fuera tan descuidado y para gastarle la bromita me subí a su coche, que estaba más limpio de lo que él suele tenerlo y encima sonaba una canción de Antonio Orozco (cuando él como mucho escucha el Mago de Oz) por si fuera poco me pareció que el asiento estaba demasiado a mi medida y no a la suya. Todas estas cosas no dejaron que viera lo evidente...y claro en mi "mente diabólica" pensé gastarle la putadita: abrí la puerta del conductor, me subí al coche y comencé a pitarle, y ya estaba yo riéndome porque ni se daba cuenta cuando de pronto noto que alguien me toca el hombro y me dice: "oye, perdona pero qué haces tú en mi coche?".
Síiiiiiiii, el coche no era el de mi amigo, y menos mal que el señor me vió tan apurada y tan roja que entendió que me había equivocado, por supuesto flipó al verme encima de su coche y tocándole la bocina (esto último nunca mejor dicho).
El caso es que esto sirvió para tomarme una buena cerveza fresquita con mi amigo C. mientras sus carcajadas retumbaban en todo el bar!

6 comentarios:

  1. Jaja... pobre, que verguenza tuviste que pasar!

    (MG)

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  2. jjajajjaaja, esos momento "trágame tierra" son indescriptibles. El mal rato que se pasa primero y lo que nos reimos todos una vez que ya han pasado. Menos mal que no te dio por darte una vueltecita a la manzana.

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  3. jajajaj eso te pasa por usurpar coches ajenos... aisss (menos mal que solo era un coche)...

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  4. ajajajajajaja suerte que puedes defenderte a ti misma en caso de ir a juicio!

    anda que, binomio, estás tonta, tonta, eh ;)

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  5. jajajajajaja síndrome pre-puente.

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  6. menos mal que no soy roba coches que si no menuda escusa más buena .... jajajajjaja

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