lunes, 31 de enero de 2011

Silencio

Decide ir al bar más recóndito, hoy anhela: Silencio, silencio... el eco de una melodía suena entre sus movimientos, apenas se percibe el movimiento de las palabras, se oye, se escucha, se huele... y es que mañana sonará otra melodía.
Tempestad con Silencio.
TRUENA sobre los pinos.
La nube espesa desgranó sus uvas,
cayó el agua de todo el cielo vago,
el viento dispersó su transparencia,
se llenaron los árboles de anillos,
de collares de lágrimas errantes.
Gota a gota
la lluvia se reúne
otra vez en la tierra.
Un solo trueno vuela
sobre el mar y los pinos,
un movimiento sordo:
un trueno opaco, oscuro,
son los muebles del cielo
que se arrastran.
De nube en nube caen
los pianos de la altura,
los armarios azules,
las sillas y las camas cristalinas.
Todo lo arrastra el viento.
Canta y cuenta la lluvia.
Las letras de agua caen
rompiendo las vocales
contra los techos.
Todo
fue crónica perdida,
sonata dispersada gota a gota:
el corazón del agua y su escritura.
Terminó la tormenta.
Pero el silencio es otro.
Pablo Neruda

4 comentarios:

  1. El silencio es el más elocuente de los sonidos del alma....

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  2. Tengo q ponerme las pilas con la poesia, es mi asignatura pendiente y cuando leo maravillas como esta me doy cuenta
    besos

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  3. Alson: sí, cierto es.
    Itxaro: Callaíta, callaíta...
    Pilo: Tampoco lo haces mal,eh?. Besos

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